Dengue

De Pneumowiki - Enciclopedia de Neumología y Neumociencias
Saltar a: navegación, buscar


El dengue es una enfermedad viral, transmitida por el mosquito Aedes aegypti y se considera un gran problema de salud pública por su incremento en la prevalencia y alta tasa de transmisión mundial con grandes complicaciones fatales en el organismo. El dengue es una enfermedad infecciosa causada por el virus del dengue, un Flavivirus de la familia Flaviviridae. La enfermedad puede ser causada por cualquiera de los cuatro serotipos del virus; el DEN-1, DEN-2, DEN-3 o DEN-4. Se transmite por el mosquito Aedes aegypti, predominante en áreas tropicales y subtropicales del mundo y es clasificada como un importante problema de salud pública por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se presenta a cualquier edad pero suele ser más grave en niños y ancianos. La enfermedad puede ser asintomático al inicio, caracterizarse por una enfermedad febril inespecífico o específico del dengue. Un porcentaje pequeño de personas que han sido infectados previamente por un serotipo del virus desarrollan sangrados al infectarse nuevamente con otro serotipo del dengue. Esto se denomina dengue hemorrágico y puede acompañarse de complicaciones severas como sangrado gastrointestinal y shock (síndrome de shock por dengue) y hasta la muerte. Las manifestaciones pulmonares del dengue no son frecuentes aunque puede ser común el derrame pleural.

Dengue
Clasificación y recursos externos

Wikipedia NO es un consultorio médico Aviso médico

CIE-10 A91.
CIE-9 061
Medline Buscar en Medline (en inglés)
MedlinePlus 001373
MeSH D003715

Sinónimos {{{sinónimos}}}

Dengue

El dengue es una enfermedad infecciosa causada por el virus del dengue, un Flavivirus de la familia Flaviviridae. La enfermedad puede ser causada por cualquiera de los cuatro serotipos del virus; el DEN-1, DEN-2, DEN-3 o DEN-4. Se transmite por el mosquito Aedes aegypti, predominante en áreas tropicales y subtropicales del mundo y es clasificada como un importante problema de salud pública por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se presenta a cualquier edad pero suele ser más grave en niños y ancianos. La enfermedad puede ser asintomático al inicio, caracterizarse por una enfermedad febril inespecífico o específico del dengue. Un porcentaje pequeño de personas que han sido infectados previamente por un serotipo del virus desarrollan sangrados al infectarse nuevamente con otro serotipo del dengue. Esto se denomina dengue hemorrágico y puede acompañarse de complicaciones severas como sangrado gastrointestinal y shock (síndrome de shock por dengue) y hasta la muerte. Las manifestaciones pulmonares del dengue no son frecuentes aunque puede ser común el derrame pleural.

La enfermedad de dengue se describió por primera vez en la literatura china en el 265 A.C. Los primeros relatos históricos sobre la epidemia del dengue fueron en el 1635 en las Antillas y en 1789 el médico Benjamin Rush publicó un caso de una epidemia del dengue que ocurrió en Filadelfias, describiendo la enfermedad como fiebre “rompehuesos” atribuyendo el término a los síntomas intensos de la enfermedad. La primera epidemia reportada de dengue hemorrágico fue en Manila en 1953. Las últimas décadas se presentan cada vez más casos de dengue ya que se ha expandido a más territorios en el mundo. Inicialmente solo se presentaban en áreas rurales sin embargo ahora se han reportado casos en más de 100 países del mundo. Actualmente el dengue hemorrágico es una de las causas principales de hospitalización y muerte en niños en muchos países de Asia siendo Indonesia el país que más casos de dengue hemorrágico reporta. El primer caso de dengue hemorrágico en América fue en Cuba en 1981 causado por el serotipo 2 del dengue, afectando a miles de adultos y niños incluyendo 158 casos de muertes reportados. El dengue puede ser causado por cualquiera de los 4 serotipos del virus que están estrechamente relacionados. Después de ser infectado por alguno de los virus, la persona adquiere inmunidad contra ese virus pero no contra los otros tres por lo cual puede ser susceptible a una nueva infección. Además hay evidencia que se aumenta el riesgo de contraer dengue hemorrágico con infecciones posteriores.

Epidemiología

Se transmite por el mosquito Aedes aegypti, que se cría en cualquier recipiente que contenga agua, predominante en zonas dónde es frecuente su almacenamiento doméstico. La prevalencia mundial del dengue se ha aumentado drásticamente en las últimas décadas, siendo endémico en más de 100 países de África, las Américas, el Mediterráneo Oriental, Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental aunque ya se está apareciendo en otras zonas de Norteamérica y Europa por los viajeros que cruzan las fronteras. Unos 2,5 mil millones de personas corren el riesgo de contraer la enfermedad y cada año puede haber 50 millones de casos de dengue en todo el mundo, medio millón de hospitalizados y más de 25.000 muertes según la OMS. Se cree que se debe al fallo del control de la población del mosquito, cambios climáticos y aumento del número de viajeros internacionales. Alrededor de 100 países han reportado casos de dengue y/o dengue hemorrágico con más de 60 países que lo hacen anualmente por lo cual la OMS lo considera uno de los principales problemas de salud pública en el mundo además de la gran afectación social y económica que produce.

Transmisión

Para que se produzca una transmisión de la enfermedad tienen que estar presentes de forma simultánea el virus, el vector (el mosquito Aedes aegypti) y el huésped (el hombre). Todos los vectores conocidos que puedan transmitir los cuatro serotipos del virus del dengue pertenecen al género Aedes siendo el Aedes aegypti el más importante. El Aedes aegypti es un mosquito pequeño, negro con las patas blancas. La hematófaga (la que se alimenta con la sangre) es la hembra, porque necesita de la sangre para que sus huevos maduren. Pica principalmente durante el día (prefiere picar con la luz solar) aunque lo puede hacer también de noche con la luz artificial. Pica a una o varias personas para luego depositar sus huevo en depósitos naturales o artificiales de agua, hasta que se convierten en larvas, pupas y mosquitos adultos.

Los virus del dengue solamente son capaces de infectar al hombre si son introducidos por la picada del mosquito-vector. Esta es la única vía de importancia clínico-epidemiológica, pues el dengue no se transmite por vía oral, respiratoria ni sexual, como otros virus. Sin embargo existe documentación de la transmisión por vía transfusional aunque sea bastante rara.

Sintomatología

La sintomatología del dengue varía en cada personas siendo asintomático inicialmente en un gran porcentaje (50-90%). La viremia es de corta duración, entre 3 y 7 días aproximadamente, siendo rara más de 1 semana. Después de un periodo de incubación de 3 a 14 días puede presentarse los síntomas típicos del dengue que incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, dolor retro ocular con sensación de arenilla en los ojos, mialgias (dolor de los músculos), artralgias (dolor en las articulaciones) y mucho decaimiento. La fiebre puede llegar hasta 41°C asociado a escalofríos y enrojecimiento facial. Ocasionalmente después de 2 a 3 días la fiebre y los síntomas desaparecen, para reaparecer posteriormente (fiebre bifásica). Además es frecuente la aparición de lesiones rojos puntiformes en la piel (petequias) por todo el cuerpo predominantemente en las extremidades inferiores y tórax. Otros síntomas incluyen

  • Ojos rojos
  • Tos
  • Inflamación de los ganglios
  • Náuseas y vómito
  • Erupción maculopapulosa (rash) por todo el cuerpo respetando las palmas y plantas de los pies que suele durar entre 2 y 3 días
  • Dolor abdominal
  • Sangrado de la nariz
  • Sangrado de las encías

Complicaciones que se pueden presentar:

  • Otros Sangrados
  • Afectación respiratoria
  • Complicaciones renales y hepáticas incluyendo hepatomegalia
  • Complicaciones cardiacas
  • Complicaciones neurológicas

Dengue hemorrágico Esta forma severa de la enfermedad suele iniciar como el dengue clásico con posterior empeoramiento incluyendo:

  • Extravasación o pérdida de sangre por aumento de la permeabilidad capilar
  • Afectación severa de la sangre (con bajo recuento de las plaquetas) y los ganglios linfáticos.
  • Sangrado de la nariz y encías
  • Hematomas (moretones)
  • Sangrado en las heces
  • Derrame pleural
  • Vómito con sangre
  • Otros sangrados más severos
  • Muerte

Síndrome de shock por dengue El shock es la condición que con mayor frecuencia se asocia a la muerte por dengue. Constituye un estado de “bancarrota” sistémica e induce otras complicaciones fatales. En el dengue el shock es hipovolémico por la gran pérdida súbita de plasma que se produce debido a varios mecanismos fisiopatológicos. Esta forma más severa de la enfermedad incluye:

  • Dolor abdominal severo
  • Vómitos frecuentes
  • Desorientación
  • Sangrados severos
  • Hipotensión severa
  • Taquicardia
  • Extravasación o pérdida de plasma debida a un aumento de la permeabilidad vascular
  • Edema pulmonar (líquidos en los pulmones)
  • Ascitis (líquido en la cavidad abdominal)
  • Fallo cardiaco por bajo gasto
  • Fallo múltiple de órganos
  • Muerte

Diagnóstico

  • Historia médica: Antecedentes previos de viajes al extranjero y exposición a mosquitos recientes.
  • Cuadro clínico del paciente
  • Prueba del torniquete (Signo de Rumpel-Leede/ prueba de fragilidad capilar) positiva: Se infla el manguito del tensiómetro a un punto intermedio entre las presiones sistólica y diastólica durante cinco minutos. Se desinfla el manguito, y se cuenta el número de petequias en un área de una pulgada cuadrada en la superficie ventral del antebrazo. Veinte o más petequias constituyen una prueba positiva.
  • Laboratorio: Análisis de sangre con leucopenia (recuento bajo de los glóbulos blancos), trombocitopenia (recuento bajo de las plaquetas) y hemoconcentración.
  • Proteínas, pruebas de función hepática y análisis de orina
  • Otras pruebas diagnósticas: detección del virus en suero, Elisa y PCR que pueden durar varios días para confirmar el diagnóstico.
  • Radiografía de tórax y/o TAC de alta resolución en afectación pulmonar y sospecha de hemorragia pulmonar.

Afectación respiratoria en el paciente con dengue

Las complicaciones pulmonares del dengue no son tan frecuentes excepto el derrame pleural. Tampoco se han descrito muchos casos de insuficiencia respiratoria aguda en el paciente con dengue. Durante la infección por dengue se puede detectar el virus o su antígeno en macrófagos pulmonares y en células endoteliales pulmonares y en casos severos del dengue con fallo respiratorio se suelen encontrar inflamación, líquido y sangrado en los tejidos pulmonares. La hipoxemia es frecuente en pacientes con dengue severo, y el edema pulmonar de origen no cardiogénico es una complicación frecuente de la reposición de líquidos en los pacientes con dengue y pérdida de plasma masiva especialmente cuando se requiere de una reposición rápida en caso de shock. Los mismos mecanismos fisiopatológicos que conducen al shock por dengue son capaces de producir el edema pulmonar no cardiogénico, el cual se expresa clínicamente como un síndrome de dificultad respiratoria que lleva al paciente a morir "ahogado en sus propias secreciones". La sepsis, por infección bacteriana concomitante y el sangrado gastrointestinal son causas asociados al fallo respiratorio agudo en pacientes con dengue.

El síndrome de extravasación o pérdida de plasma en dengue es uno de los aspectos más graves de la enfermedad siendo una causa probable del derrame pleural y ascitis. Por lo tanto la pérdida de plasma se debería tratar agresivamente y rápidamente para prevenir o revertir el shock hipovolémico teniendo en cuenta que el edema pulmonar que es una de las complicaciones más frecuentes en la reposición agresiva de líquidos. El fallo renal agudo es otro factor contribuyente del fallo respiratorio agudo, siendo este también una complicación de la pérdida de plasma masiva y/o de la hemorragia masiva aguda. Otros factores que hay que considerar en la insuficiencia respiratoria aguda son la edad, el inicio de la disnea y tos. La insuficiencia respiratorio aguda es una complicación infrecuente en el paciente con dengue sin embargo tiene una alta tasa de mortalidad.

El síndrome de distress respiratorio agudo (SDRA) es una forma avanzada de la insuficiencia respiratoria aguda como evolución a una serie de agresiones al organismo. Consiste en una alteración aguda y severa de la estructura y función pulmonar secundaria a un proceso inflamatorio que ocasiona edema pulmonar. Se caracteriza por hipoxemia severa, infiltrados difusos en la radiografía pulmonar y disminución de la distensibilidad pulmonar con una alta mortalidad. Muchos agentes infecciosos se han visto implicados en el SDRA incluyendo bacterias, virus y parásitos. El manejo requiere asistencia ventilatoria y hemodinámica. El primer caso de un paciente con dengue hemorrágico y SDRA reportado en la literatura fue en 1992 con pocos casos posteriormente descritos.

Otra manifestación infrecuente del dengue hemorrágico es la neumonitis y hemorragia pulmonar. La hemoptisis (expectoración con sangre) se ha reportado en un 1.4% de los casos de dengue. Hallazgos radiológicos en la TC de alta resolución incluyen patrón de “vidrio deslustrado” en los pulmones (generalmente bilateral), que mejora con el tratamiento conservador, condensaciones con broncograma aéreo y derrame pleural bilateral.

Tratamiento

  • No hay un tratamiento específico para el dengue. La enfermedad generalmente es autolimitada y sólo requiere tratamiento conservador.
  • Se puede dar Paracetamol para la fiebre y dolor y se recomienda evitar la aspirina y fármacos antiinflamatorios no-esteroideos (como el Ibuprofeno o Diclofenaco) ya que pueden empeorar el sangrado.
  • Se recomienda también la ingesta de abundante líquidos orales y si no hay mejoría del cuadro o hay deshidratación se manejará en el hospital para rehidratación por vía endovenosa. Con una adecuada terapia de soporte la mortalidad por dengue se puede reducir por debajo del 1 %.
  • El reposo en cama se recomienda para pacientes con dengue sintomático, dengue hemorrágico o cualquiera de las otras formas severas del dengue.
  • Los pacientes con diagnóstico o sospecha de dengue se les deben medir el recuento de plaquetas y hematocrito al tercer día de los síntomas y de forma rutinaria. Pacientes que presentan signos de sangrado requieren observación cuidadosa.
  • En caso de hemorragia severa se puede requerir transfusiones de plaquetas o de plasma fresco congelado.
  • En la insuficiencia respiratoria aguda o SDRA se puede llegar a requerir asistencia ventilatoria.

Prevención

  • Por el momento, no se dispone de una vacuna contra el dengue. Una vacuna efectiva debe proporcionar protección contra los cuatro serotipos, porque un anticuerpo del dengue preexistente es un factor de riesgo para el dengue hemorrágico.
  • La mejor forma de prevenir el dengue es evitar ser picado por el mosquito:
    • Utilización de mosqueteros e insecticidas.
    • Eliminación de los criaderos de las larvas del mosquito.

Es importante una adecuada educación a la población sobre la importancia del control de la transmisión del dengue ya que puede reducir la prevalencia de la enfermedad y evitar complicaciones severas y mortales.

Bilbiografía

  • World Health Organization, www.who.int
  • Wang , Acute Respiratory Failure in Adult Patients with Dengue Virus Infection, The American Society of Tropical Medicine and Hygiene , 77(1), 2007, pp. 151–158
  • Marchiori, Pulmonary hemorrhage syndrome associated with dengue fever, high-resolution computed tomography findings: a case report, Orphanet Journal of Rare Diseases 2009, 4:8 doi:10.1186/1750-1172-4-8
  • Tavakoli, Identification of Dengue Virus in Respiratory Specimens from a patient who had recently traveled from a region where dengue virus infection is endemic, Journal of clinical mycobiology, May 2007, p. 1523–1527 Vol. 45, No. 5
  • Devarajan, Dengue with ARDS, JIACM 2008; 9(2): 146-9
  • Artículos en Pubmed

Enlaces

Icon url.jpg Articulos Relacionados acerca de Dengue

*Articulos en Pubmed
*Articulos en Google Scholar