Asma

De Pneumowiki - Enciclopedia de Neumología y Neumociencias
Saltar a: navegación, buscar

Los signos y síntomas clásicos de asma son disnea, tos y sibilancias de aparición intermitente. A nivel fisiológico se caracteriza por obstrucción al flujo aéreo e hiperreactividad bronquial, la cual representa una respuesta contráctil exagerada de la vía aérea a una variedad de estímulos. En cuanto a la patogenia, el componente inflamatorio del asma es fundamental y ya conocido por hallazgos en biopsias de pacientes con asma fatal. En estos pacientes ya se objetivó infiltración por neutrófilos, eosinófilos, presencia de mastocitos, engrosamiento de la membrana basal, pérdida de la integridad epitelial, hiperplasia e hipertrofia del músculo liso bronquial, hiperplasia de las células “globlet” y oclusión por moco de la luz bronquial. Hallazgos similares también se han encontrado en biopsias de pacientes con asma leve-moderada. Añaden evidencia a favor del componente inflamatorio del asma la presencia de citoquinas y quemoquinas en el lavado broncoalveolar y secreciones pulmonares de pacientes con asma. Además, anomalías en la función del músculo liso de la vía aérea, el remodelado bronquial en respuesta a la inflamación e interacciones entre células mesenquimales y epiteliales parecen modular los efectos de la inflamación a la hora de crear la presentación clínica del asma. La presencia de todas estas células inflamatorias y de múltiples mediadores inflamatorios así como el remodelado se ha asociado de forma consistente con la hiperreactividad bronquial y los síntomas de asma.

Asma
Clasificación y recursos externos

Wikipedia NO es un consultorio médico Aviso médico

CIE-10 J45.
CIE-9 493
OMIM 11990
Medline Buscar en Medline (en inglés)
MedlinePlus 000141
eMedicine med/177 
MeSH C08.127.108

Sinónimos {{{sinónimos}}}

MECANISMOS PATOGÉNICOS

En líneas generales, la patogénesis del asma se puede subdividir en dos componentes; componente inflamatorio y el de remodelado bronquial.

COMPONENTE INFLAMATORIO DE LA PATOGENESIS DEL ASMA

La IgE es una de las moléculas fundamentales en el asma. Se ha vinculado a la IgE la severidad del asma, la respuesta inicial y la sostenida de la vía aérea a los alérgenos. Los alérgenos cuando entran en la vía aérea por primera vez encuentran a las células dendríticas que tapizan la vía aérea. Estas se dirigen a los nódulos linfáticos donde presentan el antígeno procesado a los linfocitos T y B. Los linfocitos T que se encontrará esta célula dendrítica serán prinicipalmente Th2 debido a la sobreexpresión de las respuestas de linfocitos T tipo Th2 respecto a la tipo Th1, descrita en pacientes con asma bronquial. Las interleucinas producidas por los linfocitos Th2 como la 4 y la 13 intervendrán en la síntesis de IgE por los linfocitos B, siendo la primera señal que permitirá la producción de IgE por los linfocitos B. La segunda señal se producirá cuando los receptores CD40 de las células B se unan a sus ligandos en las células T. Posteriormente la IgE circulante se unirá a los receptores de alta afinidad (FcεRI) que se encuentran en la superficie de los mastocitos del tejido o los basófilos de sangre periférica. Cuando más tarde se produzca una nueva inhalación antigénica, los antígenos se uniran a la IgE, que a su vez está unida a esos receptores FcεRI de los mastocitos de la mucosa bronquial. Entonces es cuando se producirá la degranulación y liberación de mediadores nuevos y preformados que producirán broncoconstricción en pocos minutos. Esta respuesta se conoce como respuesta precoz y se correlaciona con la liberación de mediadores como histamina, prostaglandina D2 y cisteinil leucotrienos (LTC4, D4 y E4) que producen contracción del músculo liso de la vía aérea directamente y también puede estimular el reflejo neural. Esta respuesta precoz en ocasiones es seguida por una respuesta tardía que produce broncoconstricción varias horas más tarde. Esta respuesta coincide con aflujo de células inflamatorias, que incluye linfocitos T, eosinófilos y basófilos. Los mediadores liberados por estas células también causan contracción del músculo liso de la vía aérea que normalmente es revertido con tratamiento con beta-agonistas. Sin embargo, el hecho de que esto no siempre ocurra implica que esta reacción tardía tiene una explicación más compleja. Así pues, la obstrucción en la fase tardía es producto de reclutar células inflamatorias e inmunes como eosinófilos, basófilos, neutrófilos y linfocitos T; pero también están implicadas células epiteliales y las células dendríticas, estas últimas probablemente juegan un importante papel al mediar o modular la respuesta a la exposición alergénica. A continuación paso a detallar el papel de las células inflamatorias implicadas en la patogénesis del asma.

  • Eosinófilos: es la célula más característica del asma y de la inflamación alergénica, entidades en las que están elevados. Y su presencia a menudo se correlaciona con la severidad. La eosinofilopoyesis comienza en la médula ósea y es regulada por la IL-3, IL-5 y el factor estimulante de colonias formadoras de macrófagos-granulocitos (GM-CSF). La IL-5 induce la diferenciación final de los eosinófilos inmaduros. El eosinófilo maduro tiene gránulos intracelulares densos llenos de proteínas inflamatorias; como pueden ser la proteina básica mayor, la neurotoxina derivada del eosinófilo, la peroxidada o la proteina catiónica. La proteina básica mayor puede dañar el epitelio de la vía aérea, intensificar la hiperrespuesta bronquial y causar degranulación de basófilos y mastocitos. Además, el eosinófilo es una fuente importante de leucotrienos, especialmente el cisteinil leucotrieno C4 que contrae el músculo liso, aumenta la permeabilidad vascular y puede reclutar más eosinófilos a la vía aérea. También produce citoquinas como el GM-CSF, los TGF-alfa y beta e interleucinas; moléculas todas ellas involucradas en el remodelado de la vía aérea. Como ya hemos dicho hay numerosas citoquinas que regulan la función del eosinófilo (y de otras células). Así la IL-5 estimula la liberación de los eosinófilos en la circulación periférica y prolonga su supervivencia. Además se ha visto como la estimulación por aeroalergenos aumenta la concentración de IL-5 que se correlaciona directamente con el grado de eosinofilia en la vía aérea. Para participar en la respuesta inflamatoria el eosinófilo debe migrar de la circulación a la vía aérea. El primer paso es el llamado “cell rolling”, que es mediado por la P-selectina que existe en la superficie de los eosinófilos. Los eosinófilos se adhieren al endotelio gracias a la participación de las β1 y β2 integrinas de la superficie de los eosinófilos. Estas se unen a ligandos como la molécula de adhesión a la célula vascular 1 (VCAM-1) o la molécula de adhesión intercelular 1 (ICAM-1). Esta interacción entre β2 integrinas y las proteinas de adhesión es importante para la migración transendotelial de los eosinófilos. El estado de activación de las β integrinas está regulado por varias citoquinas y quemoquinas. Quemoquinas como RANTES, proteína 1alfa inflamatoria y las eotaxinas son fundamentales en la liberación de los eosinófilos a la vía aérea desde los vasos sanguíneos, pues atraen los eosinófilos a la vía aérea, como por ejemplo hacen las eotaxinas cuando se unen al receptor CCR3 de los eosinófilos. Estas quemoquinas son producidas por epitelio, macrófagos, linfocitos y eosinófilos. En pacientes con asma bronquial se han detectado en niveles aumentados de estas quemoquinas en células y en el tejido de la vía aérea.
  • Mastocitos: su número también esta aumentado en la vía aérea de los asmáticos y se pueden encontrar en asociación con las células del músculo liso de la vía aérea. Surgen en la médula ósea, entran en la circulación como células mononucleares CD34+ positivas para FcERI, viajan a la mucosa y submucosa de la vía aérea y allí maduran definitivamente. Ya hemos comentado que la unión de la IgE a los receptores FcERI de los mastocitos induce la liberación de mediadores preformados como la histamina e inicia la síntesis de metabolitos del ácido araquidónico. Comentar que hay dos subpoblaciones de mastocitos; aquellos que contiene triptrasa y aquellos que contienen triptasa y quimasa. Aunque el papel de estas enzimas no está bien definido se ha visto que los inhibidores de la triptasa pueden modular la respuesta de la vía aérea al alérgeno. Los mastocitos también contienen proteoglicanos con propiedades biológicas diversas. Por ejemplo pueden funcionar como estructuras de soporte (remodelado bronquial), influir en la diferenciación y proliferación celular, en la adhesión y motilidad de las células y en la morfogénesis tisular. Los mastocitos también producen varias citoquinas, como por ejemplo la IL-1, IL-2, IL-3, IL-4, IL-5 el GM-CSF, Interferon –γ y el TNF-α. La liberación de estas citoquinas es lo que hace que los mastocitos no sólo tengan un papel en la inflamación aguda del asma, sino también en la crónica.
  • Linfocitos: son células obtenidas en número importante en biopsias de la mucosa bronquial de pacientes durante un episodio de agudización de su asma después de inhalar un alérgeno. Por investigación en ratones, sabemos que hay dos tipos de linfocitos helper CD4+: los TH1 y los TH2. Los primeros producen IL-2 e interferon γ, que son esenciales en los mecanismos de defensa celular delante de infecciones. Sin embargo los TH2 producen citoquinas como IL4, 5, 6, 9 y 13 que median en la inflamación alérgica. Además hay una inhibición recíproca. Es decir las citoquinas de los linfocitos TH1 inhiben la producción de citoquinas por los linfocitos TH2 y viceversa. Estas observaciones apuntan a la posibilidad de que la inflamación alérgica en el asmático venga de un mecanismo mediado por linfocitos TH2. Hay datos que apoyan esta teoría. Por ejemplo se ha observado altas concentraciones de mRNA para GATA-3 en biopsias bronquiales de pacientes con asma, que es un factor de transcripción de los linfocitos TH2. O en lavado broncoalveolar de pacientes asmáticos se ha encontrado mayores cantidades de mRNA para IL-3,4 y 5, así como GM-CSF. También se ha visto que no se produce Interferon –γ (citoquina propia de los TH1), cuando se estimula con antígenos la vía aérea.

¿Cuáles son las acciones de las más importantes citoquinas producidas por los TH2?:

    • La IL-3 es un factor que prolonga la vida de eosinófilos y basófilos.
    • La IL-4 ayuda en la diferenciación de los linfocitos T a TH2, desvía la producción de inmunoglobulinas por los linfocitos B hacia la producción específica de IgE y a la producción de la molécula de adhesión VCAM-1 que media en el reclutamiento específico de eosinófilos, basófilos y linfocitos T.
    • La IL-5 es la citoquina hematopoyética más importante en la regulación de la producción y supervivencia del eosinófilo.
    • La IL-13 contribuye a la eosinofilia de la vía aérea, en la hiperplasia de las glándulas mucosas, en la fibrosis de la vía aérea y en el remodelado.
    • La citoquina GM-CSF es un factor de supervivencia para los eosinófilos.

Hipótesis del predominio de la respuesta TH2 respecto TH1. Hipótesis higiénica

Vemos, por tanto como en los pacientes con asma hay un importante predominio de citoquinas producidas por los linfocitos TH2. Este desbalance en la producción de linfocitos TH1 y TH2 a favor de los segundos podría estar en el origen del asma. Se habla de que como resultado de factores tróficos que favorece el desarrollo de los linfocitos TH2 en la placenta, la población de los linfocitos T del cordón sanguíneo de los recién nacidos está sesgada a favor de la producción del fenotipo TH2. Posteriormente, durante el periodo neonatal se mantiene este desbalance, como indica, entre otros hallazgos, la producción disminuida de interferon γ. Esto será útil para predecir el posterior desarrollo de asma. Para reducir este riesgo, hay autores que han sugerido que estos niños deben ser expuestos a estímulos que aumenten las respuestas mediadas por linfocitos TH1, y que se restablezca el balance entre estas dos poblaciones celulares en un momento crítico en el desarrollo del sistema inmune y el pulmón. El hecho de que el sistema inmune del niño esté sesgado a la producción de linfocitos TH2 y el aumento en la prevalencia del asma en los países occidentales conduce a la hipótesis higiénica. Así se comenta que hay factores que intensifican la respuesta TH1 y que se asocian con incidencia reducida de alergia, asma o ambos, como son la infección por Mycobacterium tuberculosis, por el virus del sarampión o por el virus de la hepatitis A. También intensifican la respuesta TH1 la exposición a infecciones gracias al contacto con hermanos, la asistencia a guarderías en los primeros 6 meses de vida o la reducción en la producción de interferon γ, debido a la disminución en la exposición a endotoxina o a polimorfismos en el receptor mayor de la endotoxina (CD14), que disminuirá la respuesta a endotoxinas. La administración frecuente de antibióticos también se ha visto relacionada con la dificultad para restablecer el balance entre TH1 y TH2 a favor de TH1. De hecho esta impronta inmune que ocurre durante el periodo neonatal y primeros años de la infancia puede de hecho comenzar ya en el útero, a través de la transferencia transplacental de alérgenos y citoquinas. Por otra parte, la sensibilización alergénica tendrá un papel importante en la evolución de la enfermedad en la infancia más adelante. Así, niños que a los 6 años están sensibilizados, por ejemplo, a alternaria se asocian con disminución en el porcentaje de remisión del asma. Es decir un 9% de los sensibilizados dejaran de tener asma a los 11 años por un 39% los que no están sensibilizados. Por lo tanto parece que un fondo genético fragua un escenario que en un contexto ambiental determinado (pocos hermanos, antibióticos,…) producirá un predominio de citoquinas TH2 que acabará promoviendo la producción de IgE. Los alérgenos específicos del medio ambiente en el que vive el paciente, por su parte, dictarán la especificidad de la respuesta de los anticuerpos. Y será finalmente la sensibilización a ciertos alérgenos la que podrá favorecer el desarrollo del asma. Si embargo esta hipótesis tiene sus debilidades. Por ejemplo, sabemos que el interferon γ (citoquina producida por linfocitos TH1) inhibe la síntesis de IgE y la diferenciación de los linfocitos T precursores a TH2. Por tanto una disminución de interferon γ podría inducir una respuesta TH2 y promover inflamación alergénica. Sin embargo, la evidencia procedente de estudios in vivo de asma contradice esta hipótesis. Se ha visto, por ejemplo, que la cantidad de Interferon γ está elevado en serum de pacientes con asma severa durante una agudización. Además se ha visto que el interferon γ aumenta la expresión de CD69, HLA-DR, molécula 1 de adhesión intercelular 1 y la viabilidad del eosinófilo. Todo ello sugiere que el interferon- γ contribuye a la activación de los eosinófilos, intensificando por tanto la inflamación. Este sería uno de los datos que hace pensar que la definición de la inflamación alergénica como una enfermedad mediada por linfocitos TH2 es demasiado simplista. Otras razones para cuestionar la hipótesis de inflamación mediada por TH2 sería la razón por la que no funcionan en la clínica o lo hacen marginalmente inmunosupresores de las células T y nuevos tratamientos dirigidos a la vía inflamatoria TH2 que sí que funcionan en modelos animales. Por ejemplo, las intervenciones farmacológicas contra la IL-4 e IL-5 usando agentes biológicos recombinantes no han demostrado eficacia consistente: así, la terapia con antiIL-4 en pequeños ensayos parecía mostrar respuestas iniciales positivas, que no ha sido confirmado posteriormente en estudios mayores (no realizados). Con respecto a anticuerpos monoclonales anti-IL5, hay estudios que no muestran mejoría clínica significativa. Aunque otro demuestra reducción en la frecuencia de exacerbaciones. Tampoco explica porque algunos pacientes tienen exacerbaciones recurrentes, porque permanece enfermedad residual a pesar de que la terapia antiinflamatoria sea optimizada. En definitiva, el modelo de inflamación mediada por linfocitos TH2 no puede explicar la heterogeneidad molecular y clínica que ha sido documentada en esta enfermedad. Además se ha visto que el tratamiento glucocorticoideo, que es efectivo en el asma atópico con inflamación eosinofílica, paradójicamente consolida e intensifica la inmunidad TH2 y aumenta la IgE. Es decir los esteroides suprimen los efectos finales de la inmunidad TH2 pero contradictoriamente consolidan la alteración inmunitaria subyacente. Así y todo, la teoría de la inmunidad tipo TH2 en el asma sigue siendo clínicamente importante, pero especialmente en determinados perfiles de asmáticos, como pueden ser los pacientes con asma bronquial leve alérgica o en el asma bronquial durante la infancia. Esto haría pertinente introducir la cuestión de los fenotipos inflamatorios de asma; y así, se habla según la celularidad predominante de asma eosinofílica, neutrofílica o paucigranulocítica. La primera sería consecuencia de activación de mastocitos mediado por alérgenos y con liberación de citoquinas de las células TH2, que sería la via inmunológica ya relatada. Sin embargo la neutrofílica sería el producto de la respuesta inmune innata. Numerosos factores etiológicos evocan esta respuesta, particularmente a través de la activación directa de macrófagos. Ejemplos que evocan este tipo de respuesta inmune sería las endotoxinas, la infección viral y bacteriana, constituyentes de humo de cigarrillo y algunos agentes ocupacionales. Las endotoxinas son fragmentos solubles de lipopolisacáridos que forman una parte de la membrana de las bacterias GRAM negativas. La parte polisacárida de estas endotoxinas llevan determinantes antigénicos que una vez procesados son presentados con moléculas MHC II por células presentadores de antígenos. La parte lipídica se une a los receptores Toll like de la superficie de los macrófagos llevando a la activación inmune propia de la toxicidad secundaria a las endotoxinas. Los receptores toll like 2 y 4 son los más importantes. Su relación con la patogenésis del asma no eosinofílica está demostrada por el trabajo de Simpson y col que mostró aumento de la expresión de ambos receptores junto con el mRNA de citoquinas como la IL-8, TNF- α e IL-1β en esputo de pacientes con asma neutrofílica. No se evaluaron marcadores de infección por clamidia pneumoniae o Mycoplasma pneumoniae, y se ha visto que la infección crónica por estos agentes está relacionada con el asma severa, y podría ser responsable de una respuesta inflamatoria neutrofílica de la vía aérea. Los hallazgos de Simpson sugieren que ocurre una respuesta innata inmune en el asma neutrofílica, aunque se requieren más estudios que confirmen esto pues el estudio es transversal. Podríamos citar algunas características diferenciales del asma con predominio neutrofílico. Así, sería un asma con más posibilidad de presentar obstrucción fija al flujo aéreo, y parece que con exacerbaciones menos frecuentes y menos severas que las que se presentan en el asma eosinofílica. Por otra parte, la respuesta clínica, de función respiratoria y en cuanto a la hiperrespuesta bronquial al tratamiento con corticoides sería menor en el asma neutrofílica.

Otras células protagonistas en la patogenia del asma bronquial

  • Basófilos: Además de producir histamina y leucotrienos se ha visto que son potentes productores de IL-4 y IL-13, incluso excediendo los niveles producidos por los linfocitos T.
  • Células Natural Killers: Se ha hipotetizado que las células natural killer T invariantes (iNKT) dirigen o modulan la inflamación del asma. Estas células expresan un receptor de las células T (Vα24-Jα18), que es capaz de reconocer antígenos glicolipídicos como los de los pólenes. Estas células (iNKT) rápidamente producen tanto IL-4 como IL-13. En un estudio, se ha visto que el 63% de los linfocitos T CD4+ de las vías aéreas en 14 pacientes con asma severa fueron iNKT, comparado con menos de un 1% en controles normales.
  • Células del sistema inmune innato: Estas células como ya hemos adelantado, juegan un papel importante en el desarrollo de la inflamación alérgica de la vía aérea
  • Células epiteliales de la vía aérea que expresan receptores Toll-like (TLR) en su superficie, incluyendo el TLR4 un receptor que reconoce lipopolisacaridos. Estos, además de ser constituyentes de las bacterias GRAM negativas, son un contaminante de alérgenos inhalados como polvo o caspa de animales. En un modelo animal la inhalación de extracto de polvo parece aumentar la expresión de los TLR4 de las células epiteliales de la vía aérea llevando a la elaboración de las citoquinas proalergénicas IL-5, IL-13, IL-25, IL-33 y la linfopoyetina estromal tímica (TSLP).
  • Las células dendríticas, que forman una red de células del sistema inmune dentro de la vía aérea, están aumentadas en el asma y después de la exposición alergénica. Son esenciales, no sólo en la fase de presentación y procesado del antígeno, sino también en la fase efectora de respuesta al alérgeno después de la fase de sensibilización.
  • Los neutrófilos son los granulocitos predominantes en la vía aérea de algunos pacientes con asma severa, glucocorticoide dependiente, asma fatal y en las exacerbaciones del asma. Su papel exacto en la patogénesis del asma severa todavía no es bien conocido.

REMODELADO BRONQUIAL EN EL ASMA

El remodelado de la vía aérea viene definido como la presencia de cambios persistentes en la estructura de la vía aérea normal que implica cambios en la composición, organización y función de las células estructurales, así como un recambio aumentado de los componentes de la matriz extracelular. ¿Cuáles son los principales componentes de estos cambios estructurales? Pues bien, incluyen fibrosis subepitelial, que contribuye al engrosamiento de la pared de la vía aérea, y es debida al depósito de proteínas de matriz extracelular como son los colágenos, la laminina y la tenascina. Se produce aumento en la masa de músculo liso, debido a un aumento en la proliferación y reclutamiento de miofibroblastos. La hiperplasia de las glándulas mucosas llevan a una secreción excesiva de moco, lo que en casos severos puede conducir a oclusión de las vía aéreas. También se produce un aumento en la vascularidad, lo que también colabora en el engrosamiento de la pared de la vía aérea. Comentar que también se observa en biopsias disrupción del epitelio bronquial, con células descamadas en la luz bronquial. Las consecuencias fisiológicas las abordaremos más tarde, pero podemos adelantar que puede ser un determinante en la hiperrespuesta bronquial, así como en la pérdida acelerada de función pulmonar irreversible que se da en algunos asmáticos. Se ha demostrado que las células epiteliales, fibroblastos, células de músculo liso y células del endotelio vascular son fundamentales en el desarrollo y mantenimiento de la inflamación y del remodelado. En este sentido se ha desarrollado un paradigma alternativo en la patogénesis del asma en el que la unidad trofica mensenquimo-epitelial (UTME) jugaría un papel central en la inflamación y el remodelado. Desde este punto de vista, la disfunción epitelial y la inflamación mediada por linfocitos TH2 sirven como caminos paralelos para dar señales proliferativas al músculo liso, los fibroblastos, los vasos y nervios (implicados en el remodelado de vía aérea) mediante señales interconectadas de citoquinas y quemoquinas. ¿Cómo se iniciaría el proceso del remodelado bronquial en el contexto de papel fundamental que adquiere la UTME? Se ha sugerido que las células epiteliales pierden la facultad de repararse de manera apropiada ante cualquier noxa, activando las vainas de los miofibroblastos (que forman parte mesenquimal de la embriológica UTME), que conducirán al depósito de más miofibroblastos y de matriz extracelular. Las evidencias a favor de esta hipótesis vienen de que el epitelio del asmático tiene mayor susceptibilidad para la lesión oxidativa. Y, en parte, debido a esto se ha visto que hay una mayor expresión de un inhibidor de la progresión del ciclo celular como es el p21waf. Se ha propuesto, por tanto, que el daño epitelial y las citoquinas procedentes de células TH2 cooperan para promover una alteración funcional de la UTME, conduciendo a una activación de los miofibroblastos e inducción de la inflamación y remodelado, que es característico del asma crónica. Hablando específicamente de un componente del remodelado bronquial como es el músculo liso, decir que se está viendo que las células musculares lisas son un importante factor en el desarrollo del asma. Así, en experimentos in vitro se ha visto que producen citoquinas y quemoquinas que promueven el reclutamiento de células inflamatorias y activan células residentes que participan en el remodelado de la vía aérea. La infiltración del músculo liso por mastocitos se ha demostrado como el principal rasgo diferencial entre asma y bronquitis eosinofílica. La interacción entre células musculares y mastocitos esta siendo objeto de intensa investigación. En resumen las evidencias de que puede haber una comunicación mesénquimo-epitelial en el asma serían: El aumento en la liberación de factores de desarrollo profibrogénicos y proliferativos por las células epiteliales. Estos actuarían sobre las células del músculo liso y los fibroblastos aumentando el depósito en la matriz. Estos actores serían el factor de desarrollo fibroblástico (FGF-2), el factor de desarrollo “insuline like” (IGF-1), el factor de desarrollo derivado de las plaquetas (PDGF), la endotelina (ET-1) y el “transforming growth factor” (TGF-β2). La IL-13 o la IL4 (citoquinas de las células TH2) son causa de aumento en la síntesis de TGF-β2 por las células epiteliales. El TGF-β2 puede promover la diferenciación de fibroblasto a miofibroblasto, la producción de colágeno y la elaboración de factores de desarrollo adicionales. La expresión del receptor del factor de desarrollo epidérmico (EGFR) está aumentada en el epitelio lesionado de la vía aérea de asmáticos lo que se correlaciona con el engrosamiento de la membrana basal. La expresión de la metaloproteinasa-9 de la matriz está aumentada en la membrana basal en pacientes con asma severa; mantiene el daño en marcha y las respuestas de reparación que contribuyen al remodelado de la vía aérea. El hallazgo de aumento en número de mastocitos en el músculo liso en pacientes con asma sugiere que el músculo liso del asmático puede promover la proliferación de los mismos. De hecho se ha demostrado que los fibroblastos y las células musculares lisas pueden producir ligando c-kit o “stem cell factor” (SCF), que es un factor de desarrollo de los mastocitos.

ENLACES

Icon url.jpg Articulos Relacionados acerca de Asma

*Articulos en Pubmed
*Articulos en Google Scholar

BIBLIOGRAFIA

  • 1.-Busse WW, Lemanske RF. Asthma. N.Engl J. Med 2001; 344:350-362.
  • 2.-Vignola AM, Chanez P, Campbell AM, et al. Airway inflammation in mild intermittent and in persistent asthma. Am J Respir Crit Care Med 1998; 157: 403-409.
  • 3.-Varner AE, Lemanske RF Jr. The early and late response to allergen. In: Busse WW, Holgate ST, eds. Asthma and rhinitis. 2nd ed. London: Blackwell Science, 2000:1172-1185.
  • 4.-Wills-Karp M, Luyimbazi J, Xu X, et al. Interleukin 13: central mediator of allergic asthma. Science 1998;282:2258-2261.
  • 5.-Bacharier LB, Jabara H, Geha RS. Molecular mechanisms of immunoglobulin E regulation. Int Arch Allergy Immunol 1998; 115: 257-269.
  • 6.-Siraganian RP. Biochemical events in basophil or mast cell activation and mediator release. In: Middleton E Jr, Reed CE, Ellis EF, Adkinson NF Jr, Yunginger JW, Busse WW, eds. Allergy: principles & practice. 5th ed. Vol. 1. St Louis: Mosby-Year Book, 1998: 204-227.
  • 7.-Liu MC, Hubbard WC, Proud C et al. Immediate and late inflammatory responses to ragweed antigen Challenger of the Peripherals airways in allergic asthmatics. Cellular, mediator, and permeability changes. Am Rev Respir Dis 1991;144:51.
  • 8.-Riccio MM, Proud D. Evidence that enhanced nasal reactivity to bradykinin in patients with symptomatic allergy is mediated by neural reflexes. J Allergy Clin Immunol 1996; 97:1252.
  • 9.-Jahnsen Fl, Moloney Ed, Hogan T et al. Rapid dendritic cell recruitment to the bronchial mucosa of patients with atopic asthma in response to local allergen challenge. Thorax 2001; 56: 823.
  • 10.-Bousquet J, Chanez P, Lacoste JY, et al. Eosinophilic inflammation in asthma. N Engl J Med 1990; 323:1033.